Eduardo Suárez Fernández-Miranda.
La obra de Jane Austen (1775-1817) se cimenta sobre un profundo conocimiento del alma humana, fruto de una inquieta observación de la vida doméstica. No hubo grandes acontecimientos en la vida de la escritora británica, sin embargo, eso no le impidió, con los elementos que tenía más cerca, convertirse en una de las escritoras más importantes y celebradas de la literatura universal. Una visión satírica, antirromántica y mordaz, en ocasiones, le llevó a crear personajes magistrales protagonistas de novelas como Orgullo y Prejuicio, Juicio y Sentimiento, o Mansfield Park.

La grandeza de Jane Austen radica, entre otras muchas cosas, en haber creado todo un mundo fascinante alrededor de cuatro o cinco familias de un pueblo de la campiña inglesa. Sus novelas están exentas de importantes acontecimientos históricos. Jóvenes de la aristocracia rural buscan marido, eran cortejadas, acudían a bailes, deshacían pequeños malentendidos y vivían una existencia monótona y convencional. Con ese material, la escritora fue capaz de crear personajes universales gracias al “cuidado y la sabiduría con los que trataba sus materiales literarios dentro de los límites formales que ella misma se impuso”.
Alianza Editorial ha publicado la totalidad de la obra de la escritora británica, además de haber lanzado el año pasado -con ocasión de los 250 años del nacimiento de la autora- un pack con dos volúmenes donde reunía todas las novelas de Jane Austen.
Orgullo y prejuicio es, posiblemente, la novela más universalmente apreciada de Jane Austen. En ella el tema central es, como en otras obras de la autora, el matrimonio. Los Bennet viven en una tranquila comunidad de la Inglaterra rural junto con sus cinco hijas. La madre, una mujer cuya única idea parece ser conseguir marido para sus hijas, no cejará en su empeño hasta que una de ellas consiga contraer matrimonio con Charles Bingley, un recién llegado a la comunidad. Junto a él se establece, como invitado, Fitzwilliam Darcy, un joven adinerado y orgulloso. Pronto comenzará a tomar protagonismo la segunda de las hijas Bennet, Elizabeth, quien verá en la aptitud del Sr. Darcy un reflejo de las características de su clase: el orgullo y los prejuicios. La novela refleja los malentendidos de unas relaciones que, si bien todos sabemos que tendrán un final feliz, mantienen la intriga de su desarrollo hasta el final.
En la colección Libro de bolsillo aparece, entre otras novelas, Orgullo y prejuicio, en la magnífica traducción de José Luis López Muñoz -quien ya se había ocupado de Sensatez y sentimiento. La portada, al igual que en otros títulos de Jane Austen, corresponde al trabajo del diseñador gráfico Manuel Estrada, quien ha sabido darles coherencia y unidad a todas ellas.

