Eduardo Suárez Fernández-Miranda.
La amplia trayectoria narrativa de Javier Marías (Madrid, 1951-2022) ha sido comparada con la de grandes escritores como Vladimir Nabokov, o William Faulkner. Convertido en un clásico de las letras españolas por la calidad de su literatura, en sus textos obliga al lector a “detenerse, a reflexionar sobre esas divagaciones y así reciben esos fogonazos o iluminaciones que nos hacen pensar”, según recordaba el propio autor.

Javier Marías fue durante muchos años un nombre importante dentro del catálogo de la editorial Anagrama. Allí aparecieron sus obras más recordadas. Desde hace tiempo, Alfaguara le dedica, como a otros autores su propia ‘Biblioteca’. Recientemente reeditada, Corazón tan blanco es uno de los títulos fundamentales de Marías, junto a El hombre sentimental, Mañana en la batalla piensa en mí, o Todas las almas.
Hay libros que crean en el lector una especial fascinación desde su comienzo. Así sucede en el caso de Corazón tan blanco. Quién no recuerda aquel enigmático comienzo: “No he querido saber, pero he sabido que una de las niñas, cuando ya no era niña y no hacía mucho que había regresado de su viaje de bodas, entró en el cuarto de baño, se puso frente al espejo, se abrió la blusa, se quitó el sostén y se buscó el corazón con la punta de la pistola…”.
Publicada originalmente en 1992, y galardonada con el Premio de la Crítica y el IMPAC Dublin Literary Award, Corazón tan blanco presenta a un narrador que siente “un creciente e inexplicable malestar ante su recién inaugurado matrimonio, e intuirá que la explicación tal vez esté en el pasado y por tanto en su propio origen”. A pesar de la incertidumbre que se cierne sobre él, el protagonista -un traductor e intérprete de profesión- prefiere no saber. Porque es consciente de que existe peligro en el escuchar: una vez oídas las cosas ya no se pueden olvidar.
Un pasado misterioso y amenazante parece cernirse sobre él, mientras que un presente inestable lo hará oscilar entre su vida conyugal y los foros internacionales de Nueva York y Ginebra en los que desarrolla su tarea. Javier Marías escribió una novela de prosa hipnótica y vigorosa. El matrimonio, la sospecha, el hablar y el callar, los secretos… son temas de Corazón tan blanco. También el Alfaguara: Todas las almas y Mañana en la batalla piensa en mí.

