Horacio Otheguy Riveira.
No es, exactamente, una parábola de los enfermizos placeres con mujeres que no pueden defenderse, y sin embargo, dentro de su inquietante trama con una joven policía y su exmarido al frente, se percibe una trascendencia que supera las dificultades que encuentran en la investigación de tres muertes aparentemente accidentales.
Sobre la estructura narrativa, Malenka Ramos -con grandes éxitos como, por ejemplo, la trilogía erótica de La Iniciación– modela personajes y situaciones en un inquietante recorrido en el que se abre camino un tema insólito en el género español, a través de las reglas de juego de la mafia y la legalidad policial en un régimen democrático. Mucha visión global sin entrar en discursos peliagudos, pues prevalece la acción en la denodada búsqueda de un asesino de mujeres aparentemente corrientes e indefensas…
En Puerto Castro, un pequeño pueblo costero castigado por el invierno, nada es tan tranquilo como parece. Cuando el cadáver de Valeria Lucas aparece en un almacén abandonado del puerto, el inspector Kai Vila es enviado desde Barcelona al norte para hacerse cargo de la investigación. Pero pronto descubre que no se enfrenta a un simple asesinato.
Allí se ve obligado a trabajar con su exmujer, la inspectora Martina Mencía, y con Rodrigo Aldana, un analista de ciberseguridad. Entre los tres empiezan a tirar de un hilo que lleva a un patrón inquietante: lo que parecía un crimen aislado se convierte en una serie de muertes ‘accidentales’: caídas, golpes, escenas domésticas mal explicadas. Todas comparten un detalle: unos pétalos de rosa esparcidos junto a los cuerpos.
Mientras el miedo se extiende por el pueblo, la mafia calabresa, la ‘Ndrangheta, maneja los hilos del puerto, el contrabando y buena parte de las instituciones. Para avanzar en el caso, Kai y Martina tendrán que pactar con los hermanos Rinna: Bernabé, frío, carismático y eficaz; y Marcelo, imprevisible y violento, capaz de convertir cualquier interrogatorio en una amenaza.
En el camino, un apasionado encuentro sexual entre aparentes contrarios.
Cada nueva pista une a las víctimas de una forma que nadie quiere ver y empuja al equipo a cruzar límites que juraron respetar. En Puerto Castro todos esconden algo, las rosas nunca aparecen por casualidad… y encontrar al responsable puede costar mucho más que la vida.
«… vuelve a escuchar su nombre en algún lugar remoto de la casa, como si alguien se hubiese escondido en un armario y tratara de asustarla. El miedo la paraliza y se queda más de un minuto escuchando, sintiendo. Y entonces oye la risa, tan suave, sutil y delicada que cree perder el conocimiento. Avanza temblorosa por el pasillo sin apartar la vista del perchero y la puerta principal. Se precipita hacia el abrigo, se lo pone sobre el pijama y sale a la calle; el débil resplandor de una farola es su única iluminación y hace un frío invernal.
Desde la calle ojea la fachada buscando la ventana de su habitación. Es la única iluminada dadas las horas intempestivas, y cree ver una silueta en la de al lado, pasando de un rincón a otro en completa oscuridad…»
«… Tres chicas más aparecieron en sus respectivas casas hace meses y su fallecimiento se catalogó como accidente. Una se cayó por la escalera del dúplex en el que vivía a veinte kilómetros de aquí. La otra chica era de Puerto Castro y apareció en la bañera. La tercera estaba colocando unas cortinas y se precipitó desde una pequeña escalera de tres tramos. Os entregaré los informes más tarde. Los restos de sangre y su patrón de dispersión coincidieron con el de una caída. Tenían heridas compatibles con un golpe con el suelo y la bañera, no había signos de haberse defendido.
—Doy fe de ello. —Una mujer alta y morena de unos cincuenta años entró en ese momento en la sala y saludó a todos con un gesto de la mano—. Buenas a todos, perdón por el retraso, tuve que atender una llamada importante. No necesito presentaciones. Puedes seguir, teniente coronel…».
Malenka Ramos nació en Oviedo, donde reside en la actualidad. Desde muy joven comenzó escribiendo novelas de misterio y terror. Se dio a conocer por su trilogía erótica «Venganza», cuya primera novela saltó al papel después de tener más de un millón de lectores en la red. Actualmente está totalmente volcada en el género de misterio y terror, con obras como «Lo que habita dentro», «La figura de arcilla», «El que susurra», ganadora junto a otras dos novelas del certamen Tabook’s del Festival de Sitges de Terror 2019 y que vio la luz en Rusia, «Los crímenes de Hamlet», «El asesino de la máscara Noh» y «El juego del lobo». «Rosas muertas» es su última novela.


