ESPAÑA EN SORDINA

DICEN QUE FERROL ES FEO

Dicen que Ferrol es feo. Pero a mí me alucinan las molduras fantásticas de los edificios art Nouveau del barrio de la Magdalena. Y los edificios con galerías de Ferrol Vello y su calle san Francisco y sus calles laterales que empiezan y acaban en el mismo sitio.

Y me alucinan las vistas de los castillos de San Felipe y La Palma desde el mar. Por los cuales los ingleses sufrieron una derrota histórica en la Batalla de Brion en el siglo XVIII. Dijeron que si ganaban harían los castillos de plata, y como perdieron dicen los ferrolanos: Por eso no son de plata.

Y me alucina la taberna Ábaco con sus fotos en blanco y negro de jazzistas y sus rincones como capillas. Y el café Derby en la calle Real donde se hace literatura. El café Derby despareció en Compostela después de que allí parrafeara Valle Inclán, pero sigue con fortuna en Ferrol.

Y me alucina que haya un centro Torrente Ballester, que hizo de la literatura un gozo, y que haya una calle de Concepción Arenal, mujer brava que se vistió de hombre para poder estudiar Derecho y soñó una mujer libre y visitó a los presos. Y las Meninas en las paredes en el barrio de Canido.

Y me alucina el teatro Jofre con sus elegancia de estípites y el edificio de Correos que parece un palacio donde da gusto mandar cartas. Y la elegancia granate y oro del casino y los locales de piedra del Ateneo Ferrolán. Y la avenida de árboles enormes que lleva a la estación de tren y el Bastión gigantesco entre los árboles y la estación donde usas el baño mejor que en tu hotel.

Y el Museo Naval donde sueñas con los mares viendo maquetas exactas o mirando a Álvaro de Bazán después de sus hazañas en los mares.

Y me alucina la Plaza de Armas íntima y a la vez principesca y el edificio del Ayuntamiento si no fuera por las obras que molestan en todas partes.

Y sobre todo la Plaza de Amboage, con el marqués de Amboage en lo alto de la estatua, elegante como un caballero amable, y el esplendor de árboles, y los edificios de piedra alrededor, y las buhardillas parisienses.

Dicen que Ferrol es feo. Pero a mí me fascinan en él unas cuantas cosas. Y me encantaría que todas las fealdades en este país fueran así.

ANTONIO COSTA GÓMEZ

FOTO DE CONSUELO DE ARCO