Alejandra Martínez.
Aduana, de Brais Cedeira, parte de un caso policial extraordinario para adentrarse en una realidad mucho más amplia y preocupante: la capacidad del narcotráfico para infiltrarse en las estructuras encargadas de combatirlo. El periodista de investigación reconstruye la historia de Óscar Sánchez Gil, antiguo inspector jefe de la UDEF de Madrid, y convierte su presunta vinculación con el crimen organizado en el punto de partida de una investigación sobre las nuevas dimensiones del narcotráfico en España.

Uno de los mayores aciertos del ensayo es precisamente que no se limita a contar la caída de un policía. Cedeira utiliza el caso para plantear preguntas de mayor alcance sobre el funcionamiento de las organizaciones criminales, sus redes de protección y la capacidad del dinero procedente de la droga para comprar información, complicidades y silencios. El resultado es una investigación que combina el interés de una crónica policial con la profundidad de un análisis sobre el crimen organizado contemporáneo.
La figura de Sánchez Gil resulta especialmente llamativa por el contraste entre sus dos identidades. Para sus compañeros era el Anodino, un profesional discreto y aparentemente invisible; en el entorno del narcotráfico, según la investigación policial recogida en el libro, era conocido como Aduana. Ese contraste proporciona a Cedeira un potente hilo narrativo para reconstruir una historia marcada por la sospecha, el dinero y la presunta corrupción.
El relato gana fuerza cuando aparecen los detalles de la investigación y del registro de la vivienda, donde los agentes encontraron millones de euros ocultos tras los tabiques. Más allá del impacto de estos hallazgos, el libro invita a comprender cómo funcionan las estructuras criminales y qué ocurre cuando quienes deberían perseguirlas aparecen, presuntamente, vinculados a ellas.
Cedeira apuesta por un estilo ágil y directo, apropiado para una historia que contiene todos los ingredientes de un thriller policial, aunque su propósito va mucho más allá del entretenimiento. Aduana busca explicar, contextualizar y poner nombre a las conexiones que permiten que el narcotráfico mantenga su capacidad de expansión.
El resultado es un ensayo periodístico absorbente, incómodo y revelador, especialmente interesante para quienes quieran conocer los mecanismos del crimen organizado y las dificultades que plantea su persecución. A partir de un caso excepcional, Brais Cedeira ofrece una mirada amplia sobre una amenaza que, como demuestra la investigación, puede adquirir formas mucho más cercanas y sofisticadas de lo que parece.

