Víctor Roque González

A estas alturas, la película de Vincenzo Natali no necesita mucha presentación: obra maestra del terror liminal, no es fácil olvidar el cubo una vez saltan los créditos. Los amantes de las cintas de escenario único volvéis a estar de enhorabuena, aunque quizá os duela un poco la tripa al pasar por estas salas blancas y opresivas.
Si Cube funciona es porque no emite respuestas. Nunca sabremos qué es el cubo, ni quién lo ha puesto ahí; como mencionan en la película, tal vez no haya nadie al mando —«El Hermano Mayor no te está vigilando»—, y eso es aterrador. En su lugar, se nutre de un plantel de personajes muy bien dibujados, representando cada uno de ellos un aspecto de la sociedad. Frente a la banalidad de un sistema sin cabeza, de un «olvido burocrático», la verdadera amenaza de la película es, como ha sido y será siempre, el propio ser humano.
Tenéis Cube para su alquiler en Prime Video.
No os arrepentiréis…
O sí.
Pero para bien.

