Patricia Campos.

Tenemos aplicaciones para dormir mejor, vídeos para aprender a gestionar la ansiedad en treinta segundos y cientos de consejos para convertirnos en nuestra mejor versión. Lo que todavía nos cuesta bastante es reconocer que estamos mal sin sentir que hemos suspendido alguna asignatura de la vida. Para eso llega Ya se te pasará, el libro de Silvia Severino, psicóloga y divulgadora capaz de conectar con millones de personas que, entre notificaciones, expectativas y exigencias, intentan averiguar qué demonios les pasa.

El título tiene su miga. «Ya se te pasará» es esa frase que hemos escuchado tantas veces que casi parece un remedio universal. ¿Una decepción? Se pasará. ¿Angustia? Se pasará. ¿Una sensación persistente de no encajar en ninguna parte? También, hombre, no te preocupes. El problema es que, mientras esperamos a que el malestar desaparezca por arte de magia, podemos pasarnos años sin preguntarnos qué lo provoca.

Severino propone hacer precisamente lo contrario: dejar de tratar las emociones incómodas como visitas inoportunas y empezar a prestarles atención. No para regodearnos en ellas ni para convertir cualquier disgusto en un drama monumental, sino para entender qué nos están diciendo. Una diferencia importante, especialmente en una época que nos exige ser productivos, atractivos, resilientes y felices, preferiblemente todo antes del desayuno.

La autora recurre a una imagen cotidiana para explicar este trabajo interior: nuestra identidad como una casa que hemos ido construyendo con experiencias, creencias, heridas y expectativas ajenas. Algunas habitaciones nos hacen sentir cómodos; otras llevan años cerradas. Y quizá haya espacios que decoramos para impresionar a las visitas, aunque nosotros apenas podamos vivir en ellos. La cuestión no es echar abajo el edificio, sino comprobar si sigue siendo un lugar en el que queremos habitar.

Con formación en psicología y experiencia en educación y regulación emocional, Severino aborda inquietudes especialmente reconocibles para jóvenes y adultos que han aprendido a funcionar incluso cuando por dentro algo no marcha bien. Su propuesta invita a cambiar el piloto automático por la observación consciente y el juicio severo por una mirada más comprensiva.

Lo interesante de Ya se te pasará es que no plantea la transformación personal como una hazaña espectacular. No hace falta desaparecer seis meses, mudarse a una isla ni romper con todo el mundo para empezar de nuevo. A veces, el primer paso consiste simplemente en dejar de responder «bien» cuando alguien nos pregunta cómo estamos, aunque sea solo ante nosotros mismos. Quizá no todo se pase por esperar. Algunas cosas empiezan a cambiar cuando, por fin, dejamos de ignorarlas.