200 años del nacimiento de Charles Dickens

Charles Dickens (Portsmuth, 1812 – Gadshill, 1870) ha llegado hasta nosotros como el autor más importante e influyente de la literatura victoriana. Sus obras y su peripecia personal, íntimamente relacionadas, plasmaron no sólo el pulso social de su época, también el terrible estado moral de una sociedad atrapada en la desigualdad y las convenciones. Dickens experimentó la miseria, el éxito popular, la cárcel, el hambre… sólo logró cumplir con el más íntimo de sus anhelos, la libertad, entregándose a la literatura. Aunque muchas de sus obras gozaron de un extraordinario favor popular, baste decir que muchas de ellas fueron publicadas por entregas, en formato folletín; serían las críticas entusiastas de George Gissing y G. K. Chesterton las que encumbrarían a Dickens como el autor más importante de la literatura inglesa del siglo XIX.

 

 

David Copperfield. Austral. 1072 pp., 11,95 €. El poso autobiográfico que Charles Dickens (1812-1870) dejó en David Copperfield, una de sus obras más importantes, convirtió este libro en el más cercano a su corazón. David, como Dickens, vivió una infancia feliz leyendo y asistiendo a la escuela, hasta que su suerte cambió. La trasmutación íntima de ambos, protagonista y autor, fue compleja y sutil, y aunque ficción y realidad no siempre coinciden, las desdichas de la niñez, el trabajo en la abogacía, la condición de escritor y varios personajes que responden a la experiencia personal de su autor. Narrado desde la distancia del adulto que llegó a ser, hay sátira y humor irónico en sus páginas, hay luto y angustia, pero también hay tanta alegría, tanto ruido de personas, que hace cierta la opinión de Italo Calvino de que Dickens construye en cada libro un cosmos, en lugar de una narración. Juan Tébar desvela en su introducción la irradiación del novelista inglés, su paralelismo con Dostoievski, la fascinacón que despertó en autores tan notables como Chesterton, Nabokov y Cortázar y en otros que, como Kafka, reflejaron inconscientemente sus formas, y su proyección en nuestro imaginario personal, porque Dickens es algo más que un escritor famoso, es un género en sí mismo, una forma de mirar la vida, de escribir o de jugar.

 

Los documentos póstumos de del Club Pickwick. Austral. 928 pp., 11,95 €. Samuel Pickwick, un excéntrico gentleman, es el fundador y presidente vitalicio del Club Pickwick, una sociedad que se ha impuesto el digno y solemne propósito de investigar y clasificar los más pintorescos y extravagantes fenómenos de la vida. Así, él y sus tres fieles adeptos recorrerán por separado los lugares más remotos de la Inglaterra victoriana para hacer partícipes de sus pesquisas a cada uno de sus colegas. Los documentos póstumos del Club Pickwick, la primera novela de Charles Dickens, catapultó al autor a la fama con sólo veinticuatro años. Publicada por entregas entre 1836 y 1837, las andanzas y despropósitos relatados en esta divertida historia se convirtieron no sólo en una de las más logradas obras del autor, sino también en un delicioso y mordaz retrato de la época.

Una respuesta a 200 años del nacimiento de Charles Dickens

  1. Biografía de Peter Ackroyd en las librerías.

    Óscar S.
    20 enero 2012 at 18:44 pm

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.