American Pulp

Film Noir 21

Los elementos del cine negro

Hilario J. Rodríguez

          De entre todos los géneros cinematográficos, el cine negro es el menos soñador. No hay en él ni los síntomas de sonambulismo que pueda tener el musical ni los aspectos oníricos de las películas de terror. El cine negro es un eterno aspirante a la sequedad y a la inmediatez, se niega a dar los rodeos de la fantasía. Para forjar un estilo propio, se olvidó de los remilgos de la retórica y fue directo al grano. Por eso mismo todo lo imaginario le ha sido ajeno desde sus orígenes. Siempre quiso ser algo así como la sección de sucesos de las revistas de cine, y en cierto modo lo consiguió. Se ancló al presente, haciendo un comentario político e histórico de los acontecimientos que tienen lugar en los márgenes sociales. Quizás eso explica que sea un género que se renueva de forma constante, palpitando todavía hoy lleno de vida. El presente nunca muere en las imágenes de sus películas más importantes, aunque Henri Bergson sostuviese lo contrario y novelistas como Marcel Proust o William Faulkner secundasen las teorías del genial filósofo francés. Lo cierto es que incluso en la actualidad se siguen haciendo adaptaciones cinematográficas de los autores canónicos que ayudaron a establecer la escritura del género, por mucho que hayan surgido relevos después y aún continúen surgiendo muchos ahora mismo.

Cine negro 2Drive (Drive, 2011, Nicolas Winding Refn)

Cine negro 1Mátalos suavemente (Kill Them Softly, 2012, Andrew Dominik)

Orígenes de la Cultura Pulp

          Antes de que la radio o la televisión monopolizasen el ocio de la clase media y de la clase trabajadora, las revistas eran uno de los entretenimientos preferidos de mucha gente. En Estados Unidos se llamó pulp fiction a la literatura que ofrecían desde la década de los años veinte las revistas impresas sobre papel de pulpa, que era bastante barato. Se trataba de novelas y relatos escritos por narradores sin demasiado pedigrí literario, poco amigos de los adjetivos y los adverbios, que en su opinión hacen perder demasiado tiempo a las historias, divagando en las procelosas aguas del lenguaje. De ahí salieron Dashiell Hammet, Raoul Whitfield, Paul Cain o William Riley Burnett, entre otros. Todos ellos estaban interesados en documentar la realidad social en las ciudades, añadiendo historias policíacas donde la intriga pasaba a un segundo plano. Casi se les debería llamar periodistas antes que escritores. Puede decirse que el tipo de literatura que escribieron sirvió para describir los cambios sociales que fueron teniendo lugar en las ciudades norteamericanas a lo largo del siglo XX, haciendo un peculiar hincapié en el crimen organizado, que comenzó a hacerse cargo de los servicios urbanos que estaban castigados por la ley, como el juego y la bebida.

Cine negro 3Dashiell Hammet

Cine negro 5Pulp Fiction

          Si no fuese porque la arquitectura ya tiene a sus propios maestros, diría que en realidad fueron Lewis Allen, John Brahm, John Cromwell, Jules Dassin, Gordon Douglas, Samuel Fuller, Henry Hathaway, Howard Hawks, John Huston, William Keighley, Fritz Lang, Mervyn Le Roy, Joseph H. Lewis, Otto Preminger, Nicholas Ray, Robert Siodmak, Jacques Tourneur o Raoul Walsh quienes construyeron Estados Unidos. Mucha gente asegura que si Dublín dejase de existir a causa de un desastre natural, se podría trazar de nuevo el mapa de sus calles siguiendo uno a uno los párrafos de la novela Ulises, de James Joyce; algo parecido podría decirse de las grandes urbes estadounidenses, que en caso de desaparecer por cualquier causa siempre podrían volver a adquirir forma gracias a los constantes retratos que ha ofrecido de ellas el cine negro.

Film Noir 1

He Walked By Night movie image

Nombres propios

          Cada vez que se comete un delito, la policía dibuja un retrato robot del criminal para prevenir a la población de una determinada comunidad. El cine negro ha hecho algo muy parecido, insistiendo en un tipo de rostros que ha repetido una y otra vez, hasta convertirlos en los sospechosos habituales del género. Si la literatura pulp tiene lugar mayormente en ciudades, sus personajes suelen ser gángsters, detectives privados o femmes fatales. Lo anterior, traducido a términos cinematográficos, viene a ser una lista donde no deberían faltar Dana Andrews, Lauren Bacall, Humphrey Bogart, James Cagney, John Garfield, Gloria Grahame, Paul Muni, George Raft o Edward G. Robinson. Durante varias décadas de la historia del cine, estos últimos fueron los actores que le dieron un rostro a la decepción americana, a los parados y a los ex combatientes, a la gente sin suerte; eran la otra cara de la moneda del idealismo norteamericano que encarnaban James Stewart, Gary Cooper, Cary Grant, Doris Day o Katharine Hepburn.

Actores y actrices típicos del cine negro

           Cada época ha tenido sus turbulencias particulares en Estados Unidos, alimentándose el cine negro de las historias que le iba dictando la realidad a los escritores que prefirieron el boxeo a la danza, escribiendo a golpes, con un estilo nervioso y lleno de diálogos. Poco a poco ese estilo ha ido extendiéndose, como si fuera un virus contagioso. De ahí que haya una literatura pulp francesa o española; y de ahí que haya el polar francés y el cine policiaco español, que son dos equivalentes al cine negro. Al parecer, en todas partes hay callejones oscuros y gente que hace dinero de manera ilegal.

Cine negro 6El mejor estudio que se ha escrito sobre cine negro

Una versión alternativa del cine negro

          Como todo el mundo conoce de sobra las grandes obras del cine negro e incluso esas otras que no son tan grandes y que aun así siguen siendo importantes, yo propongo a continuación una lista sin ánimo de provocar un seísmo entre los seguidores del género, sólo una modesta revisión que llegue hasta nuestros días y toque, a ser posible, títulos poco o nada frecuentados. Son diez y están ordenados cronológicamente:

          ORDEN: CAZA SIN CUARTEL (He Walked by Night, 1948, Alfred I. Werker y Anthony Mann). Con un estilo semidocumental muy propio de la época, esta película describe el minucioso trabajo de dos investigadores para atrapar a un criminal que poco antes mató a un policía.

           CHANTAJE EN BROADWAY(Sweet Smell of Success, 1957, Alexander Mackendrick). La fama y la desesperación, el poder y el amor, se dan cita en este película, con dos de los personajes más tóxicos de la historia del cine norteamericano, interpretados por Burt Lancaster y Tony Curtis.

           UNA LUZ EN EL HAMPA (The Naked Kiss, 1964, Samuel Fuller). Una pesadilla real, con escenas surrealistas y algunas de las secuencias más crueles de la historia del cine. Una prostituta intenta cambiar de vida, pero su pasado va a perseguirla allí a donde vaya.

           PISANDO FUERTE (Walking Tall, 1972, Phil Karlson). No es la obra cumbre de su director, para eso estarían antes El cuarto hombre, Calle River Side 99 o El imperio del terror; aun así, Pisando fuerte es una demostración de que el mejor cine negro clásico resistió, cuando menos, hasta la década de los setenta.

           LA CONVERSACIÓN (The Conversation, 1974, Francis Ford Coppola). Para alguna gente, como yo, no sólo es la mejor película de su director sino también una obra visionaria, cuya influencia puede rastrearse en Blade Runner, en Memento y en otros muchos títulos. Un experto en escuchas cree propiciar la muerte de dos jóvenes en el curso de una de sus investigaciones. Cuando decide dar marcha atrás, es demasiado tarde y quizás él mismo esté siendo investigado.

          ATLANTIC CITY (Atlantic City, 1980, Louis Malle). Un europeo puede sentirse extraño trabajando en Estados Unidos, en un género tan idiosincrásico como el thriller. Sin embargo, esta película sobre gangsters en decadencia y mujeres que buscan el amor continúa siendo una de las mejores aportaciones del Viejo Continente al cine negro norteamericano.

          EL CAMINO DE CUTTER (Cutter’s Way, 1981, Ivan Passer). Obra cumbre de un director a quien ya pocos conocen más allá de Iluminación íntima, su aportación a la Nueva Ola Checa en los sesenta. Esta película, rodada en Estados Unidos, es seguramente la mejor descripción del ambiente enrarecido que dejó la guerra de Vietnam en los combatientes norteamericanos que regresaron a casa.

          LA CASA DEL JUEGO (House of Games, 1987, David Mamet). David Mamet parece haber vivido siempre entre tramposos y estafadores, esta película al menos lo deja muy claro. Una mujer quiere adentrarse en el mundo del juego, sin darse cuenta de que quizás se está metiendo en la boca del lobo.

          NEW ROSE HOTEL (New Rose Hotel, 1998, Abel Ferrara). Jean-Luc Godard decía que para hacer una película bastaba con una mujer y una pistola: pues bien, en esta película hay una mujer pero las armas no tienen demasiado peso. Sólo cuenta la sensación de extranjería que puede provocar el crimen en quienes viven de él.

* Publicado inicialmente en el suplemento cultural Abcd de las Artes y las Letras del diario Abc en febrero de 2005 y posteriormente, en versiones distintas, en otros medios digitales.

 

 

 

 

Related Posts with Thumbnails

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.