Lola Baldrich en “Play Out”: el fraude como una de las bellas artes

Por Horacio Otheguy Riveira

Un escritor egocéntrico, venido a menos, depresivo, casado con una mujer cabreada, harta de aguantarlo todo el día colgado de la PlayStation, y un editor en crisis, con ideas para salvarse… y salvarlos a todos. Pero en realidad si algo ha de funcionar será porque la esposa abnegada es también una chica ambiciosa que no va a quedarse mano sobre mano mientras todo se desmorona, sino que, por el contrario, con su empuje y su falta de escrúpulos llegará a lo más alto.

Con humor blanco que se va tiñendo de negro, una comedia española con título a la inglesa que se mantiene con buen ritmo en la peligrosa línea de fuego de una crítica muy poco difundida en nuestro país: el abuso de poder de las multinacionales del libro, esa carcoma que manejan los grandes sellos editoriales con intereses muy poco literarios, pero muy lucrativos.


En Play Out, muriendo de éxito, de Teresa Calo, se entreteje una trama fluida con personajes bien delineados con toque de homenaje a Woody Allen en el escritor desesperante más que desesperado, pero en todo lo demás tiene vida propia, corazón de teatro cuyas palpitaciones más interesantes dependen del personaje femenino creado por Lola Baldrich con su amplia experiencia, pero sobre todo con su peculiar estilo en el que congenia con pasmosa naturalidad la picardía más morbosa con la ingenuidad atropellada de una chica bien que se lleva de maravilla con una intriguista de alto vuelo. Ni buena ni mala, sino todo lo contrario, al servicio del amor y la supervivencia más salvaje. Una galería de sensaciones bien urdida en un mismo personaje, siempre adecuadamente acompañada por Diego Pérez en un editor arribista, a manera de galán que parece un seductor impenitente pero es, sobre todo, un ambicioso bastante iluminado al que la suerte no para de sonreírle.

Tres personajes de hoy para un juego de estafa con algunas máximas de fondo. La muy popular: “Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón”, y especialmente la de Bertold Brecht, tomada de su obra de 1941, La resistible ascensión de Arturo Ui, con un empresario-gánster de gran parecido a Hitler, donde se lanza la ya legendaria pregunta: “¿Qué diferencia hay entre robar un banco y fundarlo?”: bancos o multinacionales están en el mismo bando de los forajidos de guante blanco, invisibles por intocables, y por esa razón en esta comedia aparentemente ligera de inmediato empatizamos con el trío de truhanes que hacen de una falsa muerte un magnífico negocio en un mundo tan mercantilizado que convierte en bienes de consumo el luto, la tragedia, la desgracia, inmediatamente bien vendida en todos los medios de comunicación, y en este caso… también en las más importantes librerías.

 

Diego Pérez, el avispado editor; Gorka Mínguez, el escritor venido a menos; Lola Baldrich, alma mater de una intriga que quiere ser un crimen perfecto.

 

De pronto una noche, la señora desconocida ya es afamada conferenciante, gran conocedora del mundo literario de su marido, avalada por un editor con mucha cara.

 

PLAY OUT, MURIENDO DE ÉXITO

Autora: Teresa Calo

Dirección: Gorka Mínguez y Teresa Calo

Vestuario: Zapatitos de charol
Escenografía: Gorka Mínguez
Iluminación: Arantza Heredia
Foto cartel: Daniel Paz
Técnico: Eduardo García
Producción: ERRE PRODUKZIOAK & ARTEKA & MASKARADA S.L.
Distribución: UNOMASUNO EVENTOS

Teatros Luchana. Sábados 20,30 horas.

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