Del amor y del odio

  Nuestro mundo, el mundo real, se muestra como un mundo poblado de unidades bioquímicas que –asombrosamente– tienen consciencia. De estructuras químicas que –aún más asombrosamente– tienen la capacidad de amar… Si el mundo no es un sueño, tiene al menos...

La estática del mundo

  Cuando mi padre y yo, niño todavía, a lomos de un burro caminábamos de cortijo en cortijo por aquellos caminos de Dios en el curso de los humildes negocios de ganado que tenía, y de pronto veíamos recortarse en el horizonte la figura de un hombre que se...

La atención de las cosas

  Hay gentes que tienen anegada la cabeza por las palabras, pero que pueden desaguar lanzándolas al exterior; y así hablan y hablan soltando lastre. Se da el caso inverso en los que están desbordados por las ideas, ideas que, por su propia naturaleza, tienden a...

En defensa del sentido de la estética

  Lo bello es concreto, puesto que, como la verdad, tiene sólo un canon posible entre infinitas posibilidades de falsedad o inarmonía. Lo feo (lo desproporcionado y disforme, lo confuso y descompuesto…), en tanto que carece de regla, adquiere formas infinitas y...

Los regalos envenenados de la pedagogía

    El principio primero de la Pedagogía moderna es creer en el ser humano, al contrario que la Pedagogía antigua, que no creía en él -sobre todo el cristianismo, que le consideraba portador del mal, de un pecado original-. Desde este punto de vista podría...

De la inteligencia y sus máscaras

  La astucia ─ese sentido de la realidad y su capacidad casi automática de respuesta para la sobrevivencia y la depredación─ no tiene que ver exactamente con la lógica y la inteligencia: digamos que es un sustituto de la inteligencia, un sustituto de la capacidad...