¿Para qué (y a quién) sirve internet?

¿Para qué (y a quién) sirve internet?

José Luis Trullo.- Resulta moneda común, entre los que se consideran a sí mismos intelectuales (o intentan ejercer como tales) abominar de la red de redes, endosándole la responsabilidad de todos los males que padece la sociedad actual: envilecimiento del gusto...

Del amor y del odio

  Nuestro mundo, el mundo real, se muestra como un mundo poblado de unidades bioquímicas que –asombrosamente– tienen consciencia. De estructuras químicas que –aún más asombrosamente– tienen la capacidad de amar… Si el mundo no es un sueño, tiene al menos...
Apagar el televisor

Apagar el televisor

El Big Bang, en el imaginario colectivo, se parece sospechosamente al pantallazo resultante de apagar un televisor. Una estrecha franja lumínica en un cosmos ensombrecido. Un remanente de puro blanco. Un cuásar. Y la total oscuridad. Claro que en cosmología, el...
El paraíso era el infierno

El paraíso era el infierno

  José Luis Trullo.- Desde la publicación en Francia, en 1997, de El libro negro del comunismo, ya no es posible seguir apelando a dicha ideología sin tener que asumir el reguero de oprobios, atropellos y abusos que se cometieron en su nombre. En dicho libro,...
Eso que algunos llaman crecer

Eso que algunos llaman crecer

Creo que crecer es un acto extremadamente simple y, a la vez, lo más complejo que se me ocurre. Y no estoy del todo seguro que sea un acto. Había pensado usar la palabra cosa, sacada del baúl, pero creo que queda feo. También creo que se acerca más a la definición. Si...

La estática del mundo

  Cuando mi padre y yo, niño todavía, a lomos de un burro caminábamos de cortijo en cortijo por aquellos caminos de Dios en el curso de los humildes negocios de ganado que tenía, y de pronto veíamos recortarse en el horizonte la figura de un hombre que se...