‘Las cicatrices no duelen’, de Anabel González

‘Las cicatrices no duelen’, de Anabel González

REDACCIÓN. Cuando nos hacemos una herida, lo mejor es limpiarla bien y dejarla secar al aire. Así se irá cerrando, se convertirá en una cicatriz y dejará de doler. Al mirarla recordaremos lo que pasó, pero ya no sentiremos dolor. Si por el contrario tapamos la herida...