Sin Identidad (2011), el debut de Jaume Collet-Serra en Hollywood

Por Gonzalo Suárez López.

 

Hay que reconocer que la premisa inicial sobre la que se sustenta Sin identidad (2011) es cuando menos atractiva: en su visita a Berlín para asistir a un congreso internacional de biotecnología, el doctor Martin Harris (Liam Neeson) sufre camino del hotel un accidente de coche que lo deja inconsciente. Cuando se despierta, comprueba desconcertado que otro hombre (Aidan Quinn) ha asumido su identidad y ni siquiera su propia esposa (January Jones) parece reconocerlo.

 

¿Se habrá vuelto loco? ¿Estarán fingiendo todos? Con la inesperada ayuda de una refugiada bosnia (Diane Kruger), el doctor Harris luchará contra viento y marea para tratar de arrojar luz sobre el misterio, sobre su propia cordura y sobre la identidad de todos esos extraños que parecen haber usurpado su personalidad para alejarlo de su mujer.

 

Bastan unos pocos minutos de metraje para empezar a vincular elementos de la película (presentada en la clausura del último Festival de Berlín) con otras obras anteriores: la trilogía de Bourne; Frenético (1988) de Roman Polanski a nivel argumental; en la banda sonora y el apartado técnico (el accidente de coche) a Origen (2010) de Christopher Nolan

 

De estas odiosas comparaciones los guionistas Oliver Butcher y Stephen Cornwell salen muy mal parados. La sinopsis de esta adaptación a la gran pantalla de la novela original de Didier Van Cauwelaert resulta, por desgracia, más coherente que el desarrollo de una historia incapaz, previsible, repleta de giros imposibles y despropósitos.

 

Sin identidad (2011) exige que el público renuncie por completo al razonamiento lógico durante sus casi dos horas de metraje para poder disfrutar de este producto de entretenimiento puro y duro: un requisito que comprometerá la eficacia de su propósito entre aquellos espectadores que se planteen preguntas sencillas no solo sobre giros de guión, sino también sobre algunas de las más banales acciones que llevan a cabo los personajes, en especial el que encarna Diane Kruger.

 

Así las cosas, es difícil valorar pormenorizadamente las interpretaciones: el trabajo de Liam Neeson resulta muy plano; las reacciones de January Jones son frías, casi robóticas; solo las esperanzadoras apariciones de Bruno Ganz y Frank Langella elevan por momentos el tono de la propuesta, antes de descubrir lo descabellado y manido del duelo que mantienen en la ficción.

 

A pesar de todos estos defectos, Sin identidad (2011) se apoya tanto en un apartado técnico de notable factura, orquestado por un meritorio Jaume Collet-Serra en la dirección, como en un lenguaje cinematográfico más que institucionalizado para salvar la cara y dar la impresión al espectador de que la película tampoco está tan mal como decían… al menos hasta que sale del cine y empieza a reflexionar sobre lo que ha visto de verdad.

 
 
 

Sin Identidad (2011) se estrenó en España el 13 de mayo de 2011.

 

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Una respuesta a Sin Identidad (2011), el debut de Jaume Collet-Serra en Hollywood

  1. Liam Neeson no me parece un muy buen actor, en sus peliculas suele ser muy plano y no transmite a penas nada al espectador. De todas formas el que el director sea español tiene su punto positivo, ademas de la aparicion de Diane Kruger. Y la historia me parece bastante interesante e intrigante.

    Bejerano - Piscinas Prefabricadas
    3 noviembre 2011 at 13:20 pm

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