Rozalén: “Cuando se juntan muchas mujeres es supersanador… ¡Ahora entiendo los aquelarres!”

Por: Mariano Velasco.

Metida de lleno en plena gira de “El árbol y el bosque”, pedimos a Rozalén que nos acompañe a dar un paseo sonoro por el paisaje y las canciones de su último disco. Este recorrido musical por la naturaleza, junto al que Rozalén logra “dar respuesta a pequeñas preguntas”, nos lleva a descubrir la contundente sencillez que desprende esta mujer que opina que la vida “tiene más sentido si tienes unos principios” y que, ante la muerte “la memoria es lo que nos mantiene vivos“. También nos confiesa sus dudas: que no tiene remedio, que sigue siendo incapaz de “decir que no”. Pero recurre, con absoluta convicción, a ese término que muchas mujeres están poniendo en negrita y mayúsculas como merece: la sororidad: “cuando se junta muchas mujeres, es supersanador”.

Este tren: Tomamos un tren destino al bosque de Rozalén. Disfruto del camino que propone esta artista tan especial, única a la vez que universal. Un tren al que merece la pena subir porque es probable que no vuelva a pasar, pero en el que también hay lugar para el error. En este viaje de tu vida, ¿cuáles han sido tus principales aciertos y tus principales errores?

Ocurre que creo que de los errores que he tenido he sacado los mayores aprendizajes. Yo hasta diría que los errores logran convertirse en aciertos cuando pasa un tiempo. la vida es eso, todo el rato aciertos y aprendizajes. Así que están todos los trenes “mu bien cogíos”. No me arrepiento de lo que he hecho, tanto para bien como para… regular.

 A tu vida: En un viaje siempre hay tiempo para la introspección, y también lo puede haber para reencontrarse con el otro, un viejo amor tal vez. Descubriremos que el hombre y la mujer no llevamos muy bien eso de estar solos. Aun así, dices que “si quieres que algo salga bien, no basta solo con amar”. ¿Qué más cosas crees que son necesarias para encontrar una relación ideal, si es que esta existe?   

Eso. Si esto existe. Porque… no sé. Yo creo en el enamoramiento y en el amor, ¡claro!… Pero es muy difícil. Creo que hay historias que no han salido bien por la distancia, por las circunstancias de cada uno, yo que sé, por familia, mochilas… muchas cosas. Hay muchas circunstancias que puede separar a dos personas que se quieren mucho. Por eso digo eso en esa frase: “si quieres que algo salga bien, no basta solo con amar”.

Y busqué: Descendemos del tren para adentrarnos en el bosque. Llueven dudas,  y se nos abren las puertas a un viaje interior. Volvamos pues a lo individual: ¿cuáles son las principales preguntas que se hace Rozalén a sí misma y qué respuestas has encontrado o esperas encontrar? 

Yo creo que la vida es una eterna búsqueda. Últimamente me pregunto mucho, por ejemplo, a qué he venido, cuál es mi papel en esta vida y cuáles son mis prioridades. Porque a veces sí que pierdo el tiempo con cosas que no quiero hacer yo por mí, sino por complacer. No sé…, cuáles son mis miedos, si duermo tranquila… Para mí eso sí que es éxito, el dormir tranquila, el intentar ser coherente. ¿Qué espero encontrar? ¡Yo qué sé! Es que hay respuestas que no sé si voy a encontrar nunca. Pero sí que estoy cada vez más a gusto en soledad, pasar tiempo sola, eso creo que es clave, y antes me costaba mucho más. Cuando una está en soledad, a mí me pasa, en medio de la naturaleza, en la montaña, cuando estoy en silencio muchas horas, logro dar respuesta a pequeñas preguntas del día a día.

El día que yo me muera: Donde hay vida, como la hay a raudales en este bosque, habrá después muerte, que puede ser también una fiesta, por qué no. Cuando falleció mi madre, lo hizo manteniendo la dignidad y el buen humor hasta el final. Le dejé escrito que me había enseñado a vivir, pero también a morir. ¿Qué sentido tiene para Rozalén la muerte? ¿Crees que la verdadera muerte tiene mas que ver con el olvido que con el hecho en sí de dejar de existir? 

Por supuesto. ¡La memoria es lo que nos mantiene vivos! ¡El recuerdo! Yo pienso mucho en qué pasaría si yo me muriera mañana. Me viene bien porque es como una manera de hacer un recorrido por tu vida y ver si ha valido la pena. ¡Que vamos… yo me podría morir tranquila! Encima he tenido ahora la experiencia de ver morir a quien más quería, he aprendido mucho viendo morir a una madre, que es lo que para mí era mi abuela. La siento mucho más presente. Y creo que es hasta un regalo estar acompañando en el proceso de partida… Porque luego pasa que está tan presente que se convierte como en una especie de religión: yo ahora miro al cielo y no pienso en el Dios al que yo rezaba cuando era niña, sino que le hablo a ella. ¡Es muy fuerte eso!

La maza: Recuperamos la vida dentro del bosque y descubrimos la presencia de un hombre con su guitarra. Silvio Rodríguez le ofrece a Rozalén esta canción. La naturaleza, la justicia, la esperanza, el deseo, el otro, la lucha… Si dejásemos de creer en todo eso, ¿qué sería de nosotros, los seres humanos? ¿Piensas que en realidad ya hemos dejado de creer en demasiadas cosas?

No lo sé el resto… Yo no. Yo cada día reafirmo que me gusta vivir en la utopía, que me gustan las ideas, que me gusta defender unos ideales, que la vida tiene más sentido si tienes unos principios. Es que si no sería como pasar de puntillas, y creo que es necesaria una coherencia y un sentido.

Que no, que no:  Descubrimos un hueco en el tronco de un viejo árbol que, a modo de hornacina, contiene una estatuilla, la que Rozalén se llevó en la última edición de los Goya por esta canción. ¿Te sientes ahora más capaz, con tu Goya bajo el brazo, de decir a más cosas que no si no te sale del corazón? ¿Una se quiere, se mima y se acepta un poquito mejor gracias al reconocimiento de su trabajo?

 Mira… ¡yo creo que no tengo remedio! Me sigue costando mucho decir que no. En cuanto me relajo me veo otra vez hasta arriba de trabajo y haciendo cosas por complacer. Que luego termino agradeciendo. Pero me descuido, por ejemplo, en cuidarme yo, en el descanso, en mirar lo que de verdad siento. Poco a poco lo lograré, pero me cuesta, me cuesta…

La línea: Llegamos adonde nunca querríamos llegar. Es tiempo de empatizar, de ponernos en el lugar de ellos y de saber qué se siente. Saltar la valla, echarse al mar, jugarse la vida…. Tremenda frase la de esa canción, que remueve conciencias: “no solo mata el que asesina, también arrebata la vida quien deja morir”. ¿Piensas que nuestra sociedad avanza o que, por el contrario, cada vez están más altas la vallas y más púas tienen las concertinas?   

Estamos en un momento… bffff, de oscuridad, de crispación. Creo que en la sociedad estos momentos son cíclicos. Si uno lee la historia te das cuenta de que hay momentos en que tirarías la toalla absolutamente porque no crees en las personas. Pero si realmente lo miras todo con perspectiva y objetividad, la mayoría de la gente es buena. Si no, esto se hubiera ido al garete hace mucho tiempo. La destrucción, el odio, llaman mucho la atención y hacen mucho ruido, pero lo otro es más abundante.

Amiga: Al escuchar aquello de “los amores van y vienen pero lo nuestro es para siempre”, se me viene a la cabeza que en la antigua China, y frente a la imposición del matrimonio, las mujeres encontraban su liberación en el “laotong”, una práctica que consistía en la unión voluntaria de dos “almas gemelas”, dos mujeres que se juraban amor eterno. ¿Crees que, tal vez por imposiciones sociales, infravaloramos la amistad y sobrevaloramos el amor entendido como relación de pareja? 

Puede ser que eso haya sido así, pero por ejemplo, ahora que se habla de sororidad, yo cuanto más tiempo pasa, más valoro mi tiempo con mis amigas. Además, mis amigas mujeres. Lo que ocurre cuando se juntan muchas mujeres es supersanador. ¡Entiendo los aquelarres, jajaja! Porque siempre nos han enfrentao. Entonces, la unión y el entendimiento entre amigas es brutal. Y es verdad que es mucho más difícil romper una amistad que un enamoramiento.

Loba: Se nos echa la noche encima en pleno bosque. Noche de luna llena. Y aparece la loba, la mujer empoderada a la que cuanto más mandan callar, más ganas tiene de hablar. Afortunadamente, cada vez hay mayor conciencia en la propia mujer de su condición de loba. Pero… ¿qué hay de los hombres? ¿Confías en que la sensibilidad masculina hacia estos temas está cambiando también para mejor?

Yo confío en los hombres. La mayoría de los hombres que me rodean son hombres buenos que luchan por dar pasos hacia adelante. Y son aliados. Esta canción sobre todo iba para el opresor, para quien me manda callar, que también a veces son mujeres. Inevitablemente, todo el mundo lo relaciona con la lucha feminista, porque la mujer siempre ha estado reprimida, y creo que a nosotras nos dicen mucho antes que nos callemos que a los hombres.  Pero yo “siempre positiva, nunca  negativa”. Creo que hay muchos compañeros que ceden el espacio, se dan cuenta de que a lo mejor hay algunos momentos en los que lo único que tienen que hacer es callar, acompañar y estar.  Y ya está. Siempre hay quienes quieren dar pasos hacia atrás, ¡pero a esos no les pienso dedicar ni un minuto!

El paso del tiempo: La grandeza de este bosque está en que su belleza no responde a ideales y cánones establecidos, sino al hecho de estar lleno de vida. Sin embargo, la televisión, la publicidad, las redes sociales, internet… todo parece apuntar en otra dirección en cuanto al concepto de belleza. ¿Estamos convirtiendo la belleza, esa a la que tan bien cantó tu admirado Aute, en un concepto de usar y tirar? 

¡Claro que sí! Y por eso, esta canción. Porque me da mucha rabia que, por ejemplo, amigas que rondan los cuarenta, los cincuenta años, se ponen tristísimas cuando no les dan un papel porque ya parecen mayores. Y entonces pues deciden… pincharse sus cosicas, arraigarse a un concepto de eterna juventud que no es real. Cuando me salió mi primera arruga, en vez de decir, ¡hala, que me estoy haciendo mayor, qué follón es este!, dije, ¡jo!, si tengo una arruga en la frente es porque la vida me sorprende todo el rato. Y es positivo que se me caiga el pecho, porque eso significa que estoy de pie, que cabalgo y que comparto. Quería reivindicar el paso del tiempo y la vejez en el cuerpo, sobre todo en el de las mujeres. La belleza está en todas las etapas y en todas las formas.

Aves enjauladas: Ni siquiera este bosque se ha librado de la dichosa pandemia. Esta canción habla de ello, y su recaudación ha ido destinada a  familias, mujeres y menores en situación de vulnerabilidad mediante las ONGs Entreculturas y SJM Valencia. Cuando parece que empezamos a ver la luz al final de túnel, ¿piensas que nos merecíamos este castigo que la naturaleza ha querido darnos? ¿Crees que hemos aprendido algo de todo esto?

Yo creo que esto a lo mejor nos ha desenmascarao. Aprendizaje ha habido, por supuesto, pero…¡a ver qué memoria tenemos! Y a quien tiene veneno por dentro, el veneno es lo que le sale ante una situación así.  De igual manera que la gente buena es la que también sigue ofreciendo cosas buenas. No sé si nos lo merecíamos, a veces pienso que sí, pero es que… ¡no tenemos remedio! Así que, bueno, seguiremos caminando…

El árbol y el Bosque
Rozalén
Próximo conciertos: 14 de julio, Santiago de Compostela; 17 de julio, Alicante; 20 de julio, Burgos; 22 de julio, Valencia; 24 de julio, La Palma; 31 de julio, Benicassim.
Más información en: https://www.rozalen.org/events/

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