«Poemas y logolalias», Paul Klee

Por María José Muñoz Spínola. EL ARTE DE LA FUGA EN LA PALABRA.

Hace un siglo Paul Klee (Suiza, 1879-1940), en una visión atomista de espacio y vacío se encontraba inmerso en plena investigación expositivo-reflexiva de la sustancia última que todo lo define, y a partir de la cual buscó redefinir la sustancia en el mundo de una forma relativa en su pintura. El artista, para quien la música, la poesía y la pintura eran recorridos como atributos sustanciales, no modales, creó una esfera plástica en el que la polifonía de sus voces son una forma de expresión en las que unas necesitan de las otras para abordar la complejidad de los conceptos. Nacido en una familia de músicos, el magnífico violinista, en un anhelo por la libertad de explorar ideas y estilos radicales comenzó en su juventud a escribir poesía y a pintar. En sus versos descubrió su vocación artística y, nacionalizado alemán, estudiaría Artes en Múnich. Exiliado, tras abandonar el país al que no volvería nunca, parodia e ingenio dialogan en versos y pintura en sus últimos años de vida.

En la búsqueda de los significados primigenios de la vida que se abren al universo en posibilidades incalculables, su poesía se convirtió en un lugar de reflexión con distintas y marcadas intensidades, que expanden el sentido buscado hacia fuera como ondas centrífugas desde un núcleo atómico conocido solo por el creador. Inspirado en el concepto de la fuga musical de Bach, el artista entendía la poesía y la pintura como la música: un espacio que, más allá de permanecer a la espera de ser reducido por las palabras, está dotado de temporalidad. Un concepto presente en toda su obra y cuya acentuación dotó a la misma de una gran musicalidad. De mayor a menor o de dentro a fuera, su poesía es el estudio de la longitud de la música por medio de la complementariedad, el movimiento y el distanciamiento o la cercanía, donde se generan una serie de vibraciones a percibir tanto en los silencios como en palabras geometrizadas en las que el poeta, al doblar lo recto y ovalar lo paralelo, hace de esta un punto que se hace onda.

Abada editores publica, por primera vez, el corpus de la obra poética de Paul Klee a partir de la más amplia de las ediciones recogida hasta la fecha por su hijo. La obra, que incluye también algunos poemas y apuntes manuscritos y dibujos del creador desde 1895 y hasta un año antes de su muerte, se lee como un compendio de la evolución del pensamiento entre creencias divergentes desde un Dios-artista versus el artista como Dios muerto este, el análisis reflexivo de la situación del artista y de las condiciones de su arte y una cierta abundancia de una lírica en la que el yo artístico —o poético— se identifica con un mundo natural, mundo al que se escucha y se da a ver reconvertido en texto: en escritura, tal y como explica en el prólogo el poeta y ensayista Juan Barja, traductor de la obra. También encontraremos en esta edición bilingüe las logolalias kleenianas: versos concretos que, de gran musicalidad y sin tener una clara explicación, al recurrir a ellos algún día suscitarán un pensamiento o avivarán algún misterio.

Su presencia polifónica en el arte, aún hoy, es capaz de anticipar e inducir cambios epistemológicos que, una vez incorporados en la teoría del conocimiento, se convierten en parte de nuevos paradigmas diferentes al pensamiento hegemónico occidental. Paul Klee siempre exigirá un papel activo al lector —siempre espectador—para aprehender su arte: «Te regalo mi totalidad / Y no te doy nada».

Poemas y logolalias

Paul Klee

Ed. Abada

2022

2 thoughts on “«Poemas y logolalias», Paul Klee

    • el 2 diciembre, 2022 a las 12:45 am
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      Me alegra que la hayas disfrutado. Gracias, Hector.

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