«El honor» y «El amor» en el Siglo de Oro: valiosas publicaciones de la Compañía Nacional de Teatro Clásico

Horacio Otheguy Riveira

Son citadas dos personalidades de la literatura española para encargos de mucho peso. Dos creadores que escriben con energía, conocimiento de causa, seria documentación en estos ensayos apasionados, libertad formal y emocional en la poesía, y espíritu de noble combate a la hora de narrar novela, ese lugar donde tantos se extravían.

Con mucha producción en su haber, ambos resultan invitados por la Compañía Nacional de Teatro Clásico  para transitar por el Siglo de Oro, con el fin de iluminar aquello que en el Teatro de La Comedia y en sus numerosas giras se aplaude escénicamente.

Marife Santiago Bolaños y Luis Antonio Villena acuden a la cita y cumplen con el talento que se espera de ellos: María Fernanda se ocupa de El honor, y Villena de El amor, dos temas siempre entrelazados con las presiones sociales, económicas y religiosas de una época gloriosa en las artes y durísima en la diaria supervivencia. Un mundo fascinante revelado desde múltiples ángulos en dos obras que aúnan riqueza documental con la amenidad de entrañables contadores de historias.

«[…] Preciadas perlas. Perlas rechazadas. Barroco-perla-Venus-luna-fertilidad. Atención al honor en el Siglo de Oro depositado, sin elección posible para ellas, en las mujeres-perlas, porque es la primera vez que se regulan patrimonios y herencias, poderes materiales que necesitan la seguridad de ser transmitidos y acumulados en correcta dirección. Mujeres convertidas, para la burguesía, en letra de cambio y en objeto de trueque. Un objeto más para exhibir el poder de nuevas clases sociales con nuevos poderes, cosas para mirarse y admirarse, como los palacetes a los que está prohibido entrar y provocan envidia, y otra obras nacidas del mecenazgo, como un gesto más de autoafirmación social y poder. (…) Personajes como Celestina denuncial, quizás sin pretenderlo, ese orden nuevo que quiere sacralizarse “a lo humano” porque ahora lo sagrado está en la tierra y tiene valor de mercancía intercambiable y negociable. Su indecoroso hacer, el mercadeo con sentimientos que no dejan de ser afanes clasistas, desvela la violencia de los órdenes impuestos. Es liminar como las bacantes. Como ellas, se mueve entre las sombras de la noche lunar. Celebra la felicidad que el cuerpo señala, desordenando principios. Dionisiaca más que apolínea sus conjuros acabarán convertidos en recetas cuando se busque en ellos la causa, el logos. Mientras tanto, es bruja cuando había sido sanadora, y mala mujer cuando había sido mujer sabia. […]».
Foto: Luis Sinde (El Correo Gallego)

María Fernanda Santiago Bolaños nació en Madrid, España, en 1962. Es Doctora en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en Estética y Teoría de las Artes. Ha dirigido durante diez años el Aula de Investigación Teatral de la Facultad de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es profesora en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. En 2004 fue nombrada Directora del Departamento de Educación y Cultura del Gabinete de la Presidencia del Gobierno. Escritora de una obra muy completa en el campo de la poesía, el ensayo y la novela.

Amparo Rivelles en La Celestina, dirección de Adolfo Marsillach, Teatro de la Comedia, Compañía Nacional de Teatro Clásico, 1988.

«[…] Lope de Vega conoció, vivió y fue arrastrado por un caudaloso y plural amor humano, directo y real, que pudo intentar ser idealizado con nombres pastoriles en églogas, sonetos o novelas, pero que resulta —hasta el pleno donjuanismo— una total e irrefrenable pasión por la mujer, que nos recuerda el verso de Darío: “La mejor musa es la de carne y hueso”. Realmente, la vida toda de Lope (incluso después de hacerse sacerdote) estuvo llena de amores, muchos conocidos y otros efímeros que intuimos solo, pero igual de reales. Sus amores nada tuvieron de ideales. Hubo varios matrimonios, acaso con menos amor, y muchas arrebatadas pasiones con distintas mujeres, algunas conocidas por su atractivo, varias casadas y muchas actrices, pues Lope (incansable creador de comedias y dramas) se movía frecuentemente en el mundo de las tablas. (…) El primer gran amor fue Elena Osorio. Aparece en sus poemas como Filis. Pero ese antiguo y poderoso amor perdido será evocado por un Lope ya casi viejo en La Dorotea —una de las grandes y peor conocidas obras de Lope—, publicada en 1632. […]».

Foto del blog del autor: https://luisantoniodevillena.es/web/biografia/

Luis Antonio de Villena. Su obra creativa, en verso o prosa, ha sido traducida, individualmente o en antologías, a muchas lenguas, entre ellas, alemán, japonés, italiano, francés, inglés, portugués o húngaro. Ha recibido el Premio Nacional de la Crítica (1981) —poesía—, el Premio Azorín de Novela (1995), el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla (1997), el Premio Sonrisa Vertical de narrativa erótica (1999) y el Premio Internacional de Poesía Generación del 27 (2004). En octubre de 2007 recibió el II Premio Internacional de Poesía «Viaje del Parnaso». Desde noviembre de 2004 es Doctor Honoris Causa por la Universidad de Lille (Francia).

Alberto Amman como Lope de Vega y Pilar López de Ayala como Elena Osorio, el primer gran amor del escritor. En la película Lope, de Andrucha Waddington, 2010.

EXCELENTES PUBLICACIONES QUE SE PUEDEN ADQUIRIR A SOLO 3 EUROS EN EL HALL DEL TEATRO DE LA COMEDIA EN TEMPORADA, Y DURANTE TODO EL AÑO EN LA WEB DEL INAEM: EL HONOR y EL AMOR.

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