El sentido de la libertad actual

ANTONIO GUERRERO.
Cuando se pronuncia la palabra libertad en occidente a todo el mundo le viene a la mente su libertad individual, por no decir su espacio individualista. Nadie piensa ya en el contexto bohemio de la libertad de hace décadas más que como manifestación estética. Este indiviualismo, que es la libertad real, se ha convertido en un logro y en un derecho. Esto significa que damos por hecho que tenemos esa libertad y que además esta nos hace merecedores de cierta dignidad legal. No obstante nadie tiene la visión que hace décadas fue necesaria para llegar al momento actual: el de la lucha, el de la resistencia, el de la reivindicación (la libertad como meta). Ese desconocimiento de la historia ha creado una libertad como elemento básico de la zona de confort. Por mor de esta situación existen consecuencias muy negativas. Para empezar la defensa desaforada, territorialista, del confort cohíbe el derecho a libertad del otro.
Y eso va en menoscabo de su libertad de expresión ya que inconscientemente creamos una censura en las actitudes cada vez menos tolerantes. Esto se ve sobre todo en las redes donde se da el fenómeno de la autocensura provocado por el miedo a ser rechazado. Además están los lobbies que al manipular los medios y las redes crean filtros de opinión. A bote pronto cada vez hay menos libertad de expresión (menos que hace unas décadas). Y eso significa que la involución social sigue su proceso contaminante. ¿Qué podemos para revertir esto? En primer lugar rechazar cualquier forma de intolerancia y dejar de lado el antropocentrismo en el que habita nuestro yo en la zona de confort.
No somos únicos ni exclusivos por lo que cualquier comportamiento humano es igual de humano que el nuestro. A partir de aquí no sentirnos amenazados por los demás ni proyectar sobre ellos negatividad para erradicar la censura basada en el neopuritanismo actual. Amén de esto está la responsabilidad. No es posible el ejercicio de la libertad sin responsabilidad. Una libertad no responsable acaba en mediocridad. No se trata de ser libre para nada sino para hacer un buen uso de esa libertad. El deber es un concepto unido a la libertad porque la libertad es sobre todo una meta social. Para acabar esta reflexión hay que ver la libertad de todos como condición previa para la libertad individual. Sin los demás, sin su libertad, no podemos ser libres.
Sumario: La libertad de los demás es condición previa para la libertad individual.

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