‘Gilgamesh’, más allá del confín del mundo

RICARDO MARTÍNEZ.

Cómo no recordar, dentro del contenido de nuestras lecturas, el vívido relato de la guerra de Troya (la Iliada) así como las vicisitudes por las que hubo de pasar Ulises hasta regresar a su amada Ítaca, allí donde  le esperan su familia y su fiel perro.

En esos libros, el relator, Homero, supo llenar nuestra imaginación de aventuras para destacar el heroísmo de un  hombre cuya valentía habría de servir de modelo a muchas generaciones posteriores.

He aquí, no obstante, que esta nueva lectura que se nos propone ahora, la historia de Gilgamesh ‘se adelanta al menos mil quinientos años a la epopeya de Homero’

Su realidad como libro nació del trabajo y la curiosidad (en favor del conocimiento, de lo nuevo y distinto) llevados cabo por George Smith. Siendo un apasionado estudioso de la lengua asirio-babilónica, tras muchas excavaciones, viajes y estudios, pudo reunir las tablillas de arcilla y descifrar la escritura cuneiforme. “En ellas salió a la luz la historia de Gilgamesh, soberano de la ciudad de Uruk (en la Mesopotamia), la primera ciudad del mundo antiguo”.

¿Y quién era este intrépido personaje? Leamos: “Invencible entre los guerreros, nuestro héroe gobierna su ciudad con arrogancia. Para apaciguar el lamento de su pueblo, los dioses modelan arcilla y estrellas, y dan vida a Enkidu, una criatura de igual fuerza y belleza, capaz de enfrentarse al soberano ¿Y cómo se fragua la apasionante historia? (en parte divina, en parte humana, tal como solía expresarse la historia en la antigüedad, con fines didácticos) (…) Nada más ver a Enkidu, Gilgamesh lo desafía; teme que pueda ser más fuerte que él. Pelean durante mucho tiempo, hasta que reconocen que ambos son igualmente valerosos” Y he aquí lo extraordinario de la historia, pues, “a partir de entonces se vuelven amigos inseparables. Hermanos”

Juntos realizan hazañas nunca concedidas a los hombres, razón por la cual es como si desafiasen a los dioses. Entonces recae sobre los dos héroes una sentencia de muerte: uno de los dos deberá morir. ”Enkidu, ve en sueños su muerte”

El hermano vivo arriesgará su vida en innumerables y peligrosas aventuras para encontrar a su hermano, que no regresa, y devolverle a la vida… “Y aquí comienza la maravillosa historia”

Solo queda, niños, mayores, adentrarse en los contenidos de tales aventuras, que, alimentadas de  ingenuos dibujos coloreados con sencillos colores- nos llevarán hasta un destino que… Adentraos, sí, en la historia, en la vida, en vosotros mismos. Qué didáctica y emocionante aventura.

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