Secuestrado

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Secuestrado

Robert Louis Stevenson  

Colección: Alba Clásica  
Traducción: Catalina Martínez Muñoz

 

Me convertí en jacobita de por vida el día en que leí esta novela. […] Aún hoy mi corazón se exalta solo de oír su primera frase. Seamus Heaney

A la muerte en 1751 de su padre, maestro rural, el joven David Balfour, aleccionado por el párroco del pueblo, que le entrega una carta del difunto para llevar en mano «al distinguido caballero Ebenezer Balfour de Shaws», emprende un viaje a casa de su tío con la perspectiva de mejorar su condición con una herencia inesperada. Pero su destino resulta ser una lóbrega mansión y el señor Ebenezer «un ser miserable, encorvado y estrecho de hombros, con una cara que parecía de arcilla». Con falsas promesas lo embarca en un bergantín, con la intención de venderle como esclavo. Allí David conoce a Alan Breck, hombre curtido en disputas, proscrito y fogoso jacobita, al contrario que los Balfour, que son whigs. Pese a su oposición en ideas políticas, se amotinan para salvar la vida y la estrecha amistad que se forja entre ellos marca desde entonces el accidentado rumbo de la trama. Narrada por su protagonista, con la elegante prosa de Robert Louis Stevenson, Secuestrado (1886) es una novela de padecimiento y recompensa. Junto a los dos aventureros, comparten protagonismo las rudas Tierras Altas de Escocia, con sus escarpados peñascos e intrincados brezales, donde transcurre buena parte de esta sinuosa peripecia que tanto alabaron Henry James, G. K. Chesterton y Jorge Luis Borges.

Robert Louis Stevenson nació en Edimburgo en 1850, hijo de un próspero ingeniero de una familia de constructores de faros. Aunque de él se esperaba que siguiera la profesión, se le permitió estudiar Derecho; pero, al terminar la carrera en 1875, tenía ya muy clara su vocación de escritor.

Aquejado ya entonces de una enfermedad respiratoria de la que nunca se desprendería, viajó por Francia y conoció el mundo artístico. Sus primeros libros fueron precisamente crónicas de viaje: An Inland Voyage (1878) y Viajes con una burra (1879). Enamorado de la norteamericana Fanny Osbourne, cruzó el Atlántico y todo el continente hasta California para casarse con ella, según dejaría constancia en El emigrante por gusto (1894; ALBA CLÁSICA núm. XXXVI) y su continuación, Across the Plains (1894). Sin embargo, fue el universo de sus ficciones el que cautivó a su siglo y, desde entonces, a la posteridad: entre sus inolvidables creaciones cabe mencionar los relatos recogidos en Las nuevas noches mil y una noches (1882; ALBA CLÁSICA MAIOR núm. IX) las novelas La isla del tesoro (1883), La flecha negra (1883) o Secuestrado (1886) y la novela corta El doctor Jekyll y el señor Hyde (1886; ALBA ). Constante viajero, a la vez por espíritu de aventura y por motivos de salud, se instalaría en 1889 en Upolu, una isla de los Mares del Sur. De esa época son De esa época son El traficante de naufragios (1892), Bajamar (1894) y los ensayos de En los Mares del Sur (1894). Murió en 1894 y fue enterrado en la cima del monte Vaea.

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