“Lo nunca visto” hace honor a su título: “haciéndonos bailar de llanto y reír de sudor”

Por Horacio Otheguy Riveira

La transformación de la realidad a través de la fantasía, cuenta con tres mujeres que, cuesta abajo, se inventan un mundo propio. Su contexto es miserable, pícaro y sin duda muy simpático. Surgen de la bruma de una memoria que busca a trancas y barrancas, y se compone y descompone con vida propia. Es una creación muy emocional, muy pensada también, y en todo caso una visión actualizada del esperpento nacional brotado de la Galicia de don Ramón del Valle Inclán. Aquí dos andaluzas y una gallega nos entregan un festival de histrionismo y reflexiones a tumba abierta, desde el corazón de la miseria de sueños frustrados, de vidas rotas, espejo deformado de nuestra realidad cotidiana. Será por eso que ante los merecidos aplausos finales, ellas y nosotros seguimos adelante con el corazón en la boca.

A un mes del cierre por impagos de su estudio, una decrépita profesora de danza y teatro para niñas, decide que es el momento del “ahora o nunca” y realizar un espectáculo que revolucione el arte contemporáneo: Lo Nunca Visto.
Sin talento, sin dinero y ya sin alumnas en sus clases, se lanza a reclutar a “artistas comprometidos” para su causa.
Sólo acudirán a su llamada dos de sus exalumnas: una yonki gallega y un ama de casa recién fugada.
La entrega en cuerpo y alma de nuestras tres protagonistas, que no tienen otra cosa que contarnos más que sus propias vidas, nos pondrá el listón muy alto, haciéndonos bailar de llanto y reír de sudor.
Empieza la función.
Oscuro.

El tiempo se diluye entre promesas de libertad y el ansia de ser otra persona, no una que no nos sirve más que para sufrir. Es la agonía de las que están muy abajo, muy al margen, y también su propio ensueño, su propia literatura, “los nadie” que escriben la historia y la Historia les devora cuando no les da la espalda.

 

ARACELI: Dentro de un rato aquí dará la luz.
Bailarina. Bueno. Profesora. De baile. Para niños. Niñas. Mi escuela. Una vida. Nunca. Enseñando. Y aprendiendo. Más lo último que lo primero. Una vida. Desde chica. Pero nunca… ¿Usted ha visto lo altísima que soy yo? Usted no ha visto lo altísima que soy yo porque estoy sentá. Pero yo depié con el tutú, vestida de cisne y moviendo los brazos yo era… un diplodocu.
Yo con 8 años tenía un 41…
Y claro… Ya no hay hombres como los de antes. Los hombres de antes están muertos. Todos.
Ya no hay brazos que levanten esta altura. Ni brazos, ni hombres como los de antes.
Dentro de un rato aquí dará la luz.
Yo nunca tuve talento. Ganas sí. Pero las ganas no son el talento. Lo intenté. Y las ganas no son el talento, pero yo no me quedé con las ganas. Yo lo intenté. […]

 

Y Araceli recuerda como quien desglosa lo imposible, aprovechando al máximo los instantes de un pasado que se niega a ser el mismo que fue, ¿pero cómo saber exactamente, lo que sucedió en ese país extraño que se llama Memoria?

Lo nunca visto es un espectáculo escrito y dirigido por José Troncoso, un hombre de teatro que a menudo compone personajes como actor en obras siempre singulares (La geometría del trigo, de Alberto Conejero; Pericles, Príncipe de Tiro, de Shakespeare-Joaquín Hinojosa, Pasión, de García Calvo-Esther Bellver…). Es una creación que viene después de Princesas del Pacífico, aquel divertido infierno protagonizado por dos mujeres de rompe y rasga que también aquí rasgan y rompen transformándose, enloqueciendo en las alturas de la diversidad y curándose en salud, valientes, muy valientes para dar el toque poético donde sólo hay horror.  A cargo de dos actrices muy exigentes, muy clownescas, “mu grandes”: Belén Ponce de León y Alicia Rodríguez, dando de sí voces y sentimientos que vienen de muy adentro para poder moldearse como arcilla en el mundo escultural del teatro, momento a momento sublimes, como si se lo permitieran todo en el vértigo de pasearse por un psiquiátrico a punto de cerrar, tan decrépito y terrorífico como un edificio antiguo que se viene abajo pero sus internos luchan con uñas y dientes para que no caiga.

Esta vez las acompaña Ana Turpin con su propio estilo, también extraplanetario, incomparable, afeando su bello rostro para que de las garras más inclementes se escuche y vea la travesía de una de esas: las que deambulan por las cornisas de la soledad de la droga. En definitiva, tres fantásticas criaturas que en un escenario parecen alcanzar el cielo de la precisión grotesca y la musicalidad del horror realista.

Fuera etiquetas.

Aquí están estas otras “Princesas” dispuestas a recibir las ovaciones que los personajes que interpretan no han podido conseguir, pero aun así se suman para que noche a noche, ahora en Madrid, ayer y mañana en otras regiones de España y del mundo donde son invitadas como exponente de un gran teatro que habla el extraño lenguaje de los que no tienen voz en ninguna parte.

 

De izquierda a derecha: Ana Turpin, Belén Ponce de León, Alicia Rodríguez en tres personajes desgarrados con la energía indestructible de quienes nunca se dan por vencidos… ni aun vencidos.

De izquierda a derecha: Belén Ponce de León, José Troncoso, Ana Turpin, Alicia Rodríguez. En la presentación de la obra sin el impresionante diseño de caracterización y vestuario de Miguel Ángel Milán.

[…] MARI CARMEN: Por aquí? Gracias. (Pasa por debajo de la barra sin dificultad y se acerca a donde está Araceli. Al verla se detiene, se quita las gafas de sol y las guarda en un bolsillo)

MARI CARMEN: Araceli?

ARACELI: (Tras mirarla) Usted ha visto lo altísima que soy yo? Usted no ha visto lo altísima que soy yo porque estoy sentá… Pero yo, depié, con el tutú, vestida de cisne y moviendo los brazos, yo era… un diplodocu… Yo con 8 años tenía un 41…

MARI CARMEN: (Sonríe) Araceli… Cómo estás?

ARACELI: Bien. Yo estoy mu bien. Y usted?

MARI CARMEN: Bien. Bien también. Mu bien. Yo estoy mu bien. Pero tú, cómo estás?

ARACELI: Bien. Yo estoy mu bien. Y usted?

MARI CARMEN: Bien. Bien también. Mu bien. Yo estoy mu bien. Pero tú. Tú, cómo estás?

ARACELI: Bien. Yo estoy mu bien. Y usted?

MARI CARMEN: Bien. Bien también. Mu bien. Yo estoy mu bien. Pero tú. Tú, cómo estás?

ARACELI: Bien, joé!!! Que estoy mu bien!!!

MARI CARMEN: Po eso es lo importante. Lo importante es que estés bien. (Silencio) […]

Dramaturgia y dirección José Troncoso
Reparto:

Belén Ponce de León
Alicia Rodríguez
Ana Turpin

Iluminación Juanan Morales  

Escenografía Juan Sebastián Domínguez

Diseño de vestuario y caracterización Miguel Ángel Milán 

Fotografía y Audiovisual Susana Martín
Ayte. Dirección Borja Roces
Productor Ejecutivo Kike Gómez

Espacio sonoro José Bustos

ENCUENTRO CON EL PÚBLICO EL 3 DE OCTUBRE, presenta y modera ALMUDENA GRANDES.

TEATRO ESPAÑOL. SALA MARGARITA XIRGU. Del 18 de septiembre al 13 de octubre 2019

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