Tener o no tener, esa es al cuestión

JAVIER CLAVERO

“Todo hombre paga su grandeza con muchas pequeñeces, su victoria con muchas derrotas, su riqueza con múltiples quiebras», Giovanni Papini.

Esta es una disyuntiva que es fácil de entender y más difícil de llevar a la práctica. Máxime cuando estamos educados y casi programados por la sociedad para tener y luego, si eso, pues ya nos ocupamos del Ser. El asunto es que ponemos todos nuestros esfuerzos en Tener, en acumular bienes tangibles y que cuanto más y mejor se vean mejor nos hacen sentir.

Oye, y hay mucha que lo consigue e incluso lo disfruta durante toda su vida. Algunos de ellos cuando ya les ha pasado la fiebre del primer disfrute comienzan a llenarse de incertidumbre, inseguridad e incluso temor de que un día puedan perderlo, todo. Lo cual me lleva a pensar que cuando tienes miedo a dejar de tener algo, es como si ya hubieras empezado a perderlo. Además esto siempre parece que le pasa a otros y mientras nosotros rezamos aquello del “Virgencita, virgencita que me quede como estoy”… Sin embargo pasa y no en pocas ocasiones, el destino nos arrebata aquello que con tanto ahínco hemos logrado, a veces dejándonos la piel en la contienda y lo hace sin miramientos nos deja sin casa, arruina nuestro negocio, la pareja nos deja, te echan del trabajo, cierra la empresa, etc. la lista podría ser interminable.

En ningún momento quiero insinuar ni de lejos que tener esté mal o bien, nada más lejos de mi intención. Querer y tener es lícito y necesario en la sociedad que hemos construido entre todos. 

En cualquier caso, sí tendríamos que trabajarnos el desapego y disfrutar de lo nuestro sabiendo que lo es mientras esté, pues eso, a nuestro lado. Que la rueda de la fortuna a veces nos sitúa arriba, a veces abajo. Como me gusta decir en más de una ocasión hay que estar al cien por cien implicado con lo que vivimos y nos rodea, pero un pie siempre fuera… Quiero decir, que puedes tener el mejor de los trabajos por más de una, dos décadas, más nadie te asegura que lo tengas mañana por lo que si te pilla de sorpresa puedes caer en una depresión —que ni la adrenalina inyectada en vena te ponga en acción— o al el contrario si estás siempre preparado por si la cosa se tuerce (se trata de estar al quite sin agonía ni ansiedad), así cuando llega, el susto y la sorpresa son menores y tal vez hasta ya tengas un plan B o C preparados y planificados.

Por eso mismo la cuestión prioritaria es ocuparse del Ser. Todo lo que consigas ser es mucho más difícil que te lo puedan quitar o puedas perderlo. Veamos algunos ejemplos, si tienes valores, principios que rigen tu vida, una actitud a prueba de desastres, buenas dosis de energía —porque te cuidas— y propósitos en la vida por encima de lo material. Podrás perder un día todo lo que tienes y más, sin embargo te quedará lo más importante, lo que eres, eso nada ni nadie te lo pueden arrebatar, si así tú lo decides.

Cierto es que trabajarse el Ser es más laborioso y comprometido. Vamos que para trabajarse lo que no se ve hay que tener fe y ponerse a ello aunque los resultados no se perciban a priori. En muchas ocasiones serán más los que nos rodean quienes adviertan los resultados que nosotros mismos. Por ello es más fácil dejar de tener que dejar de ser… Y digamos para finalizar que el tener no tiene por qué estar reñido con el ser, son perfectamente complementarios, es más el ser ayuda al tener. La sociedad y el mundo que hemos creado requieren de personas que sean, tengan y por supuesto hagan un buen uso de lo que son y de lo que tienen.

He dicho.

Este que os escribe.

Un comentario sobre “Tener o no tener, esa es al cuestión

  • el 13 junio, 2020 a las 6:50 pm
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    Hat que tener y mucho…..

    Tener el amor de tu gente.
    Tener tiempo para disfrutar de ellos
    Tener salud para querer hacer
    Querer tener es licito Amigo.
    Pero hay que saber que tener.

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